Migrante Refugiado Extranjero Expatriado Desplazado Exiliado Asilado Nómada
Nadie deja su hogar sin un buen motivo para hacerlo
Dejar nuestro país de origen no es una decisión sencilla, ni siquiera en las condiciones ideales.
Es dejar atrás a nuestra familia, amigos, redes de apoyo y nuestra vida como la conocíamos.
Es dar un paso hacia la incertidumbre a pesar de nuestros miedos y dudas, aceptando la posibilidad de enfrentar dificultades que puede que ni nos imaginemos a cambio de lograr un objetivo.
Es vivir pérdidas desde mucho antes de partir y enfrentarnos a la tarea de redefinir quiénes somos, cuál es nuestro propósito y cómo crear una vida con la que que estemos en paz, que nos haga sentir que todo el esfuerzo que hemos hecho ha tenido sentido.

